miércoles, 18 de febrero de 2009

Una noche comun..

*


Una noche común, como cualquiera.
Ella estaba recostada sobre la cama y fumaba un cigarrillo, pensaba que leyendo un libro induciría al sueño…
Entonces lo tomo de la estantería. Sabia que algo estaba creciendo dentro de ella, ese sentimiento ya lo había tenido antes. Volvió a recostarse y al terminar de leer la primera página un torbellino se apodero de su sangre.
Penso que con todo lo sucedido ya lo había olvidado.
A quien podría contarle ahora? Estaba sola, más sola que antes, quería compartir su alegría, pero con quien?
Quería llamarlo, pero adonde?
Solo rozar sus hermosos ojos.
Todo se ha caído…
Cayó de la estantería

Tomo su pastilla y durmió

Tierra

*
Alcanzó la tierra, llegó fría y despojada…desnuda solo vestida con sus heridas, que jamas serán suyas, porque no logro aceparlas, pero viven en ella y la cubren, de algo, de todo, lamentablemente de todo, porque no la dejan, son tuyas, pero están en ella…
Fría y sin penas, sin sangre, sin vestigios de lo que fue, porque aun lo es, lamento decirlo, pero aunque lo guarde aun lo es, lo sigue siendo. Ya no suya, mas de ella que de mí, mas de mí que de ella, mas de todos, porque a veces siente que no es, pero si…lo sigo siendo.
Alcanzo la tierra, respiro profundo, agradeció no verte, porque quizás con un solo suspiro reventaría, como muchas veces lo ha hecho, esto que es, inerte y sin penas, fría y sin lastimas, por eso, no quiere verte. Por eso cada vez que escucha piensa en la tierra, y agradece tocarla…puede perdonarte, creí que jamás sucedería, si, te deja exento de culpas, te hace libre para que vuelvas a cometer los mismos crímenes…pero ya no ella, suele estar muerto, ausente, por eso rota y recuesta su cabeza en la tierra limpia y sucia y putrefacta. Murió con la historia porque pasa el tiempo, el volumen baja y dejo de existir. Como una vez lo dijo, yo misma la escuche, desde ese mismo instante en el que te sospecho, en que tuvo miedo de tu mirada, en ese momento en que apretó sus venas y que pasaras sin mirarte, en que eso volvió la mirada y la llamaste, para que no siguiera, pero esta fría…no puede agradecerlo.
Porque al escucharlo se le estremece hasta la ultima célula, porque le tiembla la garganta, porque tiene ganas de gritarte, de destrozarte... pero no puede, lo calla, será mejor así, no quiere lastimarte, le provoca calor, demasiado, siente como quema, como quema su dignidad, por dentro, por fuera fría, por eso la tierra y la palabra atascada. La forma exquisita en donde dejaste las marcas precisas, donde jamas podria borrarte porque seria demasiado hipócrita, sabrá que cambio, sabrá que aun… pero se contradice, mejor lo calla, lo ahoga en el fuego interno, porque es de noche, está cerca, todo podría generar esos colapsos a los cuales son adictos…

Y él
Quisiera esquivarla, lo intenta, ya no importa, necesita volver a nacer porque no puede sacarte del silencio, siente como a veces lo ocupa todo; perturba, poco dominio pero demasiadas pesadillas, más que sus obras. Al menos recuerdos, no olvidos.
Demasiada injusticia, demasiado, quizás fue demasiado, quizás aun lo es, por eso se agota lentamente, quebrándose, disolviéndose…

Ojus

El brillo lunar de sus ojos continúa cegándome. No dejan ver la fantasía y la magia, cegan lo más paradisiaco de mi ser.
Busco en otros espejos ese brillo, esa sensación.
Sos mi espejo,

Uno de los tantos,


Voy redescubriendome ante ellos de maneras diferentes, aunque hoy solo reflejes monstruosidad y bajeza.

Frialdad incesante.
Como de otros…
Veo un cuerpo vacío, con pizcas de orgullo… y termina siendo un retrato, una pintura, una obra en construcción, un edificio sin planos, una jaula oscura, y luminosa, demasiado luminosa y ordinaria.

No hables. Concuerdo con aquellas voces…hoy no me reflejo.

Y tampoco quiero reflejarme.

Excusa de mi


Camina lejano por la calle, más lejano de vos, aun más lejos de su propio eco.
No se decide por tocar las teclas, todavía la decisión no esta tomada, quizás la tenga, la sepa, pero no el valor, el impulso o la locura necesaria.
Le digo al oído sin que pueda presentirme -deposita tus manos redondas sobre el marfil, un símil marfil más liviano, más vos, más ergonómico, y menos violento. Sostenelos en el aire, acaricia la nota antes de que resuene. Sentila, gozala en lo más profundo y superficial de tu carne, cada nota es la célula del espacio, lo que nos forma-
Pero deja los brazos tensos; el blanco más frío, mas duro no desea hablarle. Se sabe pensado y recordado, premeditaba y de esa forma impedía el recuerdo, pero el recuerdo es latente, lo siente en su aliento, su estomago, su andar, sus manos que no se arriesgan a tocar la nota, porque el recuerdo es ese sonido, es ese resultado de su movimiento; entremezclado con el polvo y nada más.

El inconveniente surge.
Nace y se radica.
Toma cuerpo, escucha y habla.
Se moldea y grita
Camina, se recuesta
Hasta fuma
El inconveniente se vuelve avaro
Si, el inconveniente surge cuando acepta saberse perdido, exiliado de sí, sin el espía verdugo de su cuerpo, el saber la decadencia de su religión, de sus mandamientos y limites. Cuando hay una guerra de paz, cuando la guerra es justa, honesta y culmina tomando el matiz más doloroso. Porque ese dolor retorna de lo puro, se extiende de lo blando y se estira, duele, porque nace de la misma pureza intocable y sepultada. Pensas - que sarcástico el color del cuadro! La timidez de las primeras oraciones, de los segundos rezos, de los terceros actos!! ¿Cómo resolver el problema de esa religión tan sabida y carente de todo, cuando sigo sintiendo fe en aquello que profese y ahora me aterra? ¿Cómo recrearla y plasmarla para siempre en esa alegría pretenciosa?


Cae la nota, con dureza, cae y ocupa toda la habitación, se vuelve invasiva, se estaciona y ríe cuando aun no estabas preparado para tanta plenitud. Se burla de él, de su gesto bruto, por eso va esquivando su sentido.



Hasta voltear, darle en la nuca para que duerma y sueñe con otra canción, la cual tampoco será capaz de tocar.

Excusa de mí.Disculpa del tiempo y de mí.
No desmiento que esa ideología haya sido todo.
Suelo mentir fácilmente.


Entonces no retrocedo uno, sino dos.
La casilla va transformándose y es necesario saltar a otra para expandir los pulmones, para sentir el aire, abrir los brazos…
Es verdad, todo se fue afeando, todo fue cambiando, confundiendose, deformándose y ya no dependía de nuestra mirada. Porque la mirada quiebra en lo alto y en lo ancho, pero si existieran otras medidas aun no reconocidas que estén cambiando y pudiéramos percibirlas pero no verlas?
Nos condiciona, solo parcialmente, pero nos condiciona.
Quise pensarte, pero te invente, hice de vos lo imaginario, ahora prefiero que vuelvas a tu plano gris.

Ese gris denso que siempre resistí.

lunes, 2 de febrero de 2009

Entonces uno mismo se ve desde fuera, a lo lejos y se pregunta cuál es la necesidad de llevar una vida tan miserable y reprimida (reprimida?) Cuál es la necesidad de pulir y trabajar cada minuto más y más en aquello que es lo Correcto, porque lo Correcto lo inventaron los incorrectos, los insubordinados, los que necesitaban quien sabe que cosa y terminaron diciendo que existe(si..existe!) aquello que es ....lo Correcto. Se necesita al arte, pero depende de cual...porque algunas corrientes no son las indicadas....no? porque no es el deber del arte mezclar la política y la mente y la razón...
Cómo rechazar las palabras que nos pesan tanto, cómo evitarlas sin caer en la locura comúnmente llamada Locura o simplemente estar cansado de tanta basura. Los absurdos que nos separan pero simultaneamente nos ligan y nos funciona, te funciona, me funciona, funcionando absurdamente. Porque sin ese gran absurdo lo Correcto carecería de sentido, por el sentido común, no?, por ese sentido.
Peero,. las palabras no nombran lo que quieren designar, nos aplastan, nos estancan en ese deber, lo correcto, todo se vuelve nada e innombrable. Todo es reducido al vacío porque el sentido se perdió con la sensibilidad.

Desfiguración

no me observa, no me evalúa, no toma nota;
no conserva huellas, no exige, no irrita,
no me obliga a prometerle nada
con él, tan simple, tan sin esfuerzo, tan sin locura gastada
tan distante

yo traigo la obsesión, la tensión, la opresión:
el canta
el se revuelca en el pasto y mira el cielo sin saber que no existe dios
sin creer que todo es mentira y verdad y engaño furtivo
él canta
yo traigo la situación irremediable, el vano despliegue del esfuerzo,
el fracaso en su primera sintonía mezclada con mezquindad, las precausiones inútiles
llevadas por el viento, por el fuego, sobre todo por el fuego.
el desaparece, se disuelve en el reflejo de lo que no es, de aquello que anhela y jamas sera..por eso
él canta
porque sabe que sin esas palabras, intentos fallidos de reconciliación; todo se vuelve mar, escalofriante y mar turbio y revoltoso, eso suele darle miedo, porque él...
se tira en el pasto y mira el cielo y no que ve que ya no están las estrellas...se escondieron de sus ojos, porque de pronto tu furia se vuelve gesto y paraliza al mundo

yo traigo la inundación de sangre, el refuerzo de los asnos
contra la paz imbécil que jamas existirá, los campos, el trabajo forzado de quien no acepta su vida, la miseria,
los prisioneros de la familia, las cosas a medias o a un cuarto, de hotel o de casa o de nada, gracias.
los impulsos a medias, las vacas flacas y gordas y tristes que bailan en el torbellino de tu furia,
los hospitales, los médicos con su manto de purificación, de su mantra de chamanes, de su propio invento, los interrogatorios policiales, las lentes agonizantes de las aldeas perdidas y mas perdida su gente, los amargos vivientes y autistas y mudos y atravesados de amor, los dañados por el flagelo de la nebulosa otoñal, aquellos que derivan con tus ojos sobre la nada.
él canta.
yo lo llevo en desorden, sin saber lo que traigo, de quién y cuándo, por quién y cómo, quien habla en la cesta de las llagas.
El calla.