miércoles, 18 de junio de 2008
viernes, 13 de junio de 2008
Se nos caen los numeros, siempre un 2 o un 7. Se despegan, se arrastran y vuelven, otra vez, a subir al telèfono, al boleto, a la altura de tu casa. Se enredan en el bolsillo y se van deslizando debajo del pantalón para salir corriendo rápido hacia la agenda (no! hoy es 13, qué fantástico, el número de la suerte de Mama) No cierran, no cierra el 5, tampoco el 9, menos el 1, pero si el 0, que número raro el 0, es redondo como el infinito, y el 8, hermoso, más infinito...
se mueven en la cabeza y bailan un tango al 3 por 4, que es 12..
pero no entiendo los numeros primos
y si buscamos la calculadora e intentamos encerrarlos?
pero, por qué cortar su libertad? son tan imaginarios que no necesitan ataduras, ni las calculadoras solares, ni nada, porq vuelan en la cabecita de los genios y yo, a veces, no los entiendo, aunque vuelan por aquí también, pero se escapan y se van
se mueven en la cabeza y bailan un tango al 3 por 4, que es 12..
pero no entiendo los numeros primos
y si buscamos la calculadora e intentamos encerrarlos?
pero, por qué cortar su libertad? son tan imaginarios que no necesitan ataduras, ni las calculadoras solares, ni nada, porq vuelan en la cabecita de los genios y yo, a veces, no los entiendo, aunque vuelan por aquí también, pero se escapan y se van
jueves, 12 de junio de 2008
Shine On*
El terciopelo de tu rostro, tan rojo, prontamente será una salina y no voy a impedirlo.
Que sus deseos caigan en tus manos y deshagas el polvo a jirones.
Te volves guerra, río manso y cansado.
Las palabras van perdiendo su peso hasta volverse verbo, verbo en carne, carne en recuerdo
y dejas de existir. Porque el vacio no se contenta con rodearte, quizás busque tu centro para
volverse puro. Todas transformaciones, ca,bios que parten y se reclinan desde la misma celula.
Y esta noche estas tan despierta, aun dormida, tan repleta, tan ajena y cercana.
Vamos a romper el aire, el silbido lejano solo resuena en uno de mis oidos y late acompasadamente
debajo del lobulo. Nadie puede escucharlo porque creo que es tu consciencia o tu alma golpeando
a la puerta, al vidrio, al fuego.Entonces el miedo agrieta la cama, moja las sabanas, el miedo
agrieta para girar la direccion y meternos en un plano nuevo, plano sonoro, moviendola, desquicia
las paredes para que ya no quede tu moral intersticia.
Por eso mismo, rompe el aire, rompe el grito y las blancura, esta ahogandome hace tiempo (aunque
es desmedido y precoz) y cada minuto tiene mas poder sobre mi estomago. Me aterra esta continuidad,
el desgarro de pronunciarte, ver las direcciones opuestas.
(porque miras sin ver, en la noche tan tuya que espanta, miras sin ver por eso ya no puedo nombrarte)
El terciopelo de tu rostro, tan rojo, prontamente será una salina y no voy a impedirlo.
Que sus deseos caigan en tus manos y deshagas el polvo a jirones.
Te volves guerra, río manso y cansado.
Las palabras van perdiendo su peso hasta volverse verbo, verbo en carne, carne en recuerdo
y dejas de existir. Porque el vacio no se contenta con rodearte, quizás busque tu centro para
volverse puro. Todas transformaciones, ca,bios que parten y se reclinan desde la misma celula.
Y esta noche estas tan despierta, aun dormida, tan repleta, tan ajena y cercana.
Vamos a romper el aire, el silbido lejano solo resuena en uno de mis oidos y late acompasadamente
debajo del lobulo. Nadie puede escucharlo porque creo que es tu consciencia o tu alma golpeando
a la puerta, al vidrio, al fuego.Entonces el miedo agrieta la cama, moja las sabanas, el miedo
agrieta para girar la direccion y meternos en un plano nuevo, plano sonoro, moviendola, desquicia
las paredes para que ya no quede tu moral intersticia.
Por eso mismo, rompe el aire, rompe el grito y las blancura, esta ahogandome hace tiempo (aunque
es desmedido y precoz) y cada minuto tiene mas poder sobre mi estomago. Me aterra esta continuidad,
el desgarro de pronunciarte, ver las direcciones opuestas.
(porque miras sin ver, en la noche tan tuya que espanta, miras sin ver por eso ya no puedo nombrarte)
miércoles, 11 de junio de 2008
Decorados Sin Necesidad
-Entonces, cómo hacemos?
-No sé, ayudame vos, no lo hago hace demasiado tiempo..
-pero, no te entiendo, me dijiste que...
-Si, ya sé, perdón, pero quería verte, nada mas, no sabia que...
-Pero para, vos nunca...?
-No. Bueno, una vez, pero fue hace mucho
-...demasiados peros..
-te pido disculpas, no es para tanto
-por favor, disparale a la cuenta de 6 y andate de acá
Under pressure
va caminando lentamente por la curva de su espalda,
gira hasta casi caer en el hueso de su medula.
Es tan intenso el perfume que casi llega a asfixiarlo,
pero como podría seguir sin ese vestigio desordenado
que simula ser un recuerdo? esos recuerdos olfativos
que nos perduran para siempre, que nos olvidan cuando
encendemos un cigarrillo, cuando nos nublamos uno frente
al otro, cuando ya no quedan palabras, ni letras
resbala por el jabón, la espuma tapa esas imperfecciones
malditamente hermosas: tan tuyas, tan lunares...
Encontras en ese recreo el placer de sentirte y engañarte.
Cuántas veces pensaste que esa sensación no volverías a tenerla
cuando en realidad jamás la tuviste, solamente esa fugacidad
hizo creerte natural, espontáneo. Demás esta nombrarte,
porque lloraste creyéndote un soldado, inventando una carta
a distancia, el correo receptor, la recitaste, la creaste, pero sí,
lo fuiste porque fue real tu derrota y la carta se incendió
ni bien pude tocarla, aplastarla, envenenarla con mis manos,
con el ph, con la acidez, lo agridulce de tus ojos y la
pestilencia de tu mirada.
baila en tu lomo, en el omoplato precario, juega con el pelo carnaval, se enreda,
canta, se detiene para fotografiar ese hueco que se forma entre tu oreja y tu nuca, ese hueco especial. Prende un cigarrillo, te mira y desborda de locura y de incendio matinal.
Qué bueno que todavía estés dormida, el sol esta apagado y hace frío, frío húmedo.
frío noche, más solitario.
-Entonces, cómo hacemos?
-No sé, ayudame vos, no lo hago hace demasiado tiempo..
-pero, no te entiendo, me dijiste que...
-Si, ya sé, perdón, pero quería verte, nada mas, no sabia que...
-Pero para, vos nunca...?
-No. Bueno, una vez, pero fue hace mucho
-...demasiados peros..
-te pido disculpas, no es para tanto
-por favor, disparale a la cuenta de 6 y andate de acá
Under pressure
va caminando lentamente por la curva de su espalda,
gira hasta casi caer en el hueso de su medula.
Es tan intenso el perfume que casi llega a asfixiarlo,
pero como podría seguir sin ese vestigio desordenado
que simula ser un recuerdo? esos recuerdos olfativos
que nos perduran para siempre, que nos olvidan cuando
encendemos un cigarrillo, cuando nos nublamos uno frente
al otro, cuando ya no quedan palabras, ni letras
resbala por el jabón, la espuma tapa esas imperfecciones
malditamente hermosas: tan tuyas, tan lunares...
Encontras en ese recreo el placer de sentirte y engañarte.
Cuántas veces pensaste que esa sensación no volverías a tenerla
cuando en realidad jamás la tuviste, solamente esa fugacidad
hizo creerte natural, espontáneo. Demás esta nombrarte,
porque lloraste creyéndote un soldado, inventando una carta
a distancia, el correo receptor, la recitaste, la creaste, pero sí,
lo fuiste porque fue real tu derrota y la carta se incendió
ni bien pude tocarla, aplastarla, envenenarla con mis manos,
con el ph, con la acidez, lo agridulce de tus ojos y la
pestilencia de tu mirada.
baila en tu lomo, en el omoplato precario, juega con el pelo carnaval, se enreda,
canta, se detiene para fotografiar ese hueco que se forma entre tu oreja y tu nuca, ese hueco especial. Prende un cigarrillo, te mira y desborda de locura y de incendio matinal.
Qué bueno que todavía estés dormida, el sol esta apagado y hace frío, frío húmedo.
frío noche, más solitario.
Previo
como el acorde de un sueño, y todas las cosas que pueden suceder mientras el duerme, cuanto tiempo durara la tortura del reconocerse?
entonces es como un virus en su pleno renacer.
vos puerta
vos escape
vos pared
vos llanto
vos grito
vos piedra
vos pilar
vos cielo
vos cuerpo
vos sangre
vos ojos
vos
vos otro
(vosotros)
Otros dentro de otros y demas, demasiados otros para que queden en vos
como el acorde de un sueño, y todas las cosas que pueden suceder mientras el duerme, cuanto tiempo durara la tortura del reconocerse?
entonces es como un virus en su pleno renacer.
vos puerta
vos escape
vos pared
vos llanto
vos grito
vos piedra
vos pilar
vos cielo
vos cuerpo
vos sangre
vos ojos
vos
vos otro
(vosotros)
Otros dentro de otros y demas, demasiados otros para que queden en vos
domingo, 8 de junio de 2008
Domingo por la tarde.-
-Podrias decirme a donde queres llegar?
-te lo diria si lo supiera, pero escapa de mis manos, no tengo el rumbo definido, tampoco quiero saberlo...
Decime vos, por que siempre te ocultas en tus mentiras? por que rezas para que este bien, si tu ateismo es mi mejor religion y tu dios es mas real que mis miradas? No necesito una respuesta definitiva, capaz es lo que nunca quise.
miércoles, 4 de junio de 2008
Teología/3
Fe de Erratas: donde el Antiguo Testamente dice lo que dice , debe decir lo que quizá me ha confesado su principal protagonista:
Lástima que Adán fuera tan bruto. Lástima que Eva fuera tan sorda. Y lástima que yo no supe hacerme entender.
Adán y Eva eran los primeros seres humanos que de mi mano nacían, y reconozco que tenían ciertos defectos de estructura, armado y terminación. Ellos no estaban para escuchar ni para pensar. Y yo...bueno, quizá yo no estaba preparado para hablar. Antes de Adán y Eva, nunca había hablado con nadie. Yo había pronunciado bellas frases, como "Hágase la luz", pero siempre en soledad. Así que aquella tarde cuando me encontré con Adán y Eva a la hora de la brisa, no fui muy elocuente. Ma faltaba practica.
Lo primero que sentí fue asombroso. Ellos acababan de robar la fruta del árbol prohibido, en el centro del Paraíso. Adán había puesto cara de general que viene de entregar la espada y Eva miraba el suelo, como contando hormigas. Pero los dos estaban increiblemente jovenes y bellos y radiantes. Me sorprendieron. Yo los había hecho; pero no sabía que el barro podía ser luminoso.
Después, lo reconozco, sentí envidia. Como nadie puede darme ordenes, ignoro la dignidad de la desobediencia. Tampoco puedo conocer la osadía del amor, que exige dos. En homenaje al principio de autoridad, me aguanté las ganas de felicitarlos por haberse hecho súbitamente sabios en pasiones humanas.
Entonces, vinieron los equívocos. Ellos entendieron caída donde yo hablé de vuelo. Creyeron que un pecado merece castigo si es original. Dije que peca quien desama: entendieron que peca quien ama. Donde anuncié pradera de fiesta, entendieron valle de lágrimas. Dije que el dolor era la sal que daba gustito a la aventura humana: entendieron que yo los estaba condenando al otorgarles la gloria de ser mortales y loquitos. Entendieron todo al revés. Y se lo creyeron.
Últimamente ando con problemas de insomnio. Desde hace algunos milenios, me cuesta dormir. Y dormir me gusta, me gusta mucho, porque cuando duermo, sueño. Entonces me hago amante o amanta, me quemo en el fuego fugaz de los amores de paso, soy cómico de la lengua, pescador de alta mar o gitana adivinadora de la suerte: del árbol prohibido devoro hasta las hojas y bebo y bailo hasta rodar por los suelos...
Cuando despierto, estoy solo. No tengo con quien jugar, porque los ángeles me toman tan en serio, ni tengo a quien desear. estoy condenado a desearme a mí mismo. De estrella en estrella ando vagando, aburriéndome en el universo vacío. Me siento muy cansado, me siento muy solo. Yo estoy solo. Yo soy solo, solo por toda la eternidad.
Eduardo Galeano,
El Libro de los Abrazos.-
Fe de Erratas: donde el Antiguo Testamente dice lo que dice , debe decir lo que quizá me ha confesado su principal protagonista:
Lástima que Adán fuera tan bruto. Lástima que Eva fuera tan sorda. Y lástima que yo no supe hacerme entender.
Adán y Eva eran los primeros seres humanos que de mi mano nacían, y reconozco que tenían ciertos defectos de estructura, armado y terminación. Ellos no estaban para escuchar ni para pensar. Y yo...bueno, quizá yo no estaba preparado para hablar. Antes de Adán y Eva, nunca había hablado con nadie. Yo había pronunciado bellas frases, como "Hágase la luz", pero siempre en soledad. Así que aquella tarde cuando me encontré con Adán y Eva a la hora de la brisa, no fui muy elocuente. Ma faltaba practica.
Lo primero que sentí fue asombroso. Ellos acababan de robar la fruta del árbol prohibido, en el centro del Paraíso. Adán había puesto cara de general que viene de entregar la espada y Eva miraba el suelo, como contando hormigas. Pero los dos estaban increiblemente jovenes y bellos y radiantes. Me sorprendieron. Yo los había hecho; pero no sabía que el barro podía ser luminoso.
Después, lo reconozco, sentí envidia. Como nadie puede darme ordenes, ignoro la dignidad de la desobediencia. Tampoco puedo conocer la osadía del amor, que exige dos. En homenaje al principio de autoridad, me aguanté las ganas de felicitarlos por haberse hecho súbitamente sabios en pasiones humanas.
Entonces, vinieron los equívocos. Ellos entendieron caída donde yo hablé de vuelo. Creyeron que un pecado merece castigo si es original. Dije que peca quien desama: entendieron que peca quien ama. Donde anuncié pradera de fiesta, entendieron valle de lágrimas. Dije que el dolor era la sal que daba gustito a la aventura humana: entendieron que yo los estaba condenando al otorgarles la gloria de ser mortales y loquitos. Entendieron todo al revés. Y se lo creyeron.
Últimamente ando con problemas de insomnio. Desde hace algunos milenios, me cuesta dormir. Y dormir me gusta, me gusta mucho, porque cuando duermo, sueño. Entonces me hago amante o amanta, me quemo en el fuego fugaz de los amores de paso, soy cómico de la lengua, pescador de alta mar o gitana adivinadora de la suerte: del árbol prohibido devoro hasta las hojas y bebo y bailo hasta rodar por los suelos...
Cuando despierto, estoy solo. No tengo con quien jugar, porque los ángeles me toman tan en serio, ni tengo a quien desear. estoy condenado a desearme a mí mismo. De estrella en estrella ando vagando, aburriéndome en el universo vacío. Me siento muy cansado, me siento muy solo. Yo estoy solo. Yo soy solo, solo por toda la eternidad.
Eduardo Galeano,
El Libro de los Abrazos.-
martes, 3 de junio de 2008
Humos
Entonces seria un virus iracundo, pero tranquilo,
si volviera ese mirar, esa tibieza brutal que perdio hace tiempo
y si volvieran a renacer esos murcielagos?
Tal vez en ese murcielago este el secreto, este la llave, o tal vez no,
y esa llave no existe,por lo tanto, nadie sera complice
de esta mediocridad.
Seria un virus, que va matando poco a poco
la simbiosis se presenta como totalizador de la tragedia,
entonces vivimos con ella y nos va matando poco a poco, donde
las palabras son sus formas, su osmosis reparadora
y desestabilizante, las palabras que son nuestro primer muro,
el primer choque, por eso lloramos, por el dolor de emitir sonidos que se
vuelven codigos..
por eso grita un sonido inentendible, indescifrable, grita y se ahoga en el mundo nuevo que lo va sepultando en esta vida, cuando rompe el saco, se descompone y quiebra en mil pedazos las patologias de la madre (madre discursiva y frenetica, madre libro, madre inestable, palabra madre)
como va alimentandose a traves de las letras
los acentos,
las dieresis,
Punto.-
Hasta quedar sin habla, agonico y gastado, ya sin gritos, papeles,
nada
solo lo infinito
del silencio
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