Shine On*
El terciopelo de tu rostro, tan rojo, prontamente será una salina y no voy a impedirlo.
Que sus deseos caigan en tus manos y deshagas el polvo a jirones.
Te volves guerra, río manso y cansado.
Las palabras van perdiendo su peso hasta volverse verbo, verbo en carne, carne en recuerdo
y dejas de existir. Porque el vacio no se contenta con rodearte, quizás busque tu centro para
volverse puro. Todas transformaciones, ca,bios que parten y se reclinan desde la misma celula.
Y esta noche estas tan despierta, aun dormida, tan repleta, tan ajena y cercana.
Vamos a romper el aire, el silbido lejano solo resuena en uno de mis oidos y late acompasadamente
debajo del lobulo. Nadie puede escucharlo porque creo que es tu consciencia o tu alma golpeando
a la puerta, al vidrio, al fuego.Entonces el miedo agrieta la cama, moja las sabanas, el miedo
agrieta para girar la direccion y meternos en un plano nuevo, plano sonoro, moviendola, desquicia
las paredes para que ya no quede tu moral intersticia.
Por eso mismo, rompe el aire, rompe el grito y las blancura, esta ahogandome hace tiempo (aunque
es desmedido y precoz) y cada minuto tiene mas poder sobre mi estomago. Me aterra esta continuidad,
el desgarro de pronunciarte, ver las direcciones opuestas.
(porque miras sin ver, en la noche tan tuya que espanta, miras sin ver por eso ya no puedo nombrarte)
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