El brillo lunar de sus ojos continúa cegándome. No dejan ver la fantasía y la magia, cegan lo más paradisiaco de mi ser.
Busco en otros espejos ese brillo, esa sensación.
Sos mi espejo,
Uno de los tantos,
Voy redescubriendome ante ellos de maneras diferentes, aunque hoy solo reflejes monstruosidad y bajeza.
Frialdad incesante.
Como de otros…
Veo un cuerpo vacío, con pizcas de orgullo… y termina siendo un retrato, una pintura, una obra en construcción, un edificio sin planos, una jaula oscura, y luminosa, demasiado luminosa y ordinaria.
No hables. Concuerdo con aquellas voces…hoy no me reflejo.
Y tampoco quiero reflejarme.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario